



Con la siempre agradable compañía de José Luís, nos acercamos a un tramo de río donde se encuentran algunas carpas de buen porte, pues los barbos ya se encuentran en veda en Andalucía.
A pesar del buen día los ciprínidos estaban bastante esquivos y con pocas ganas de tomar las imitaciones. Bien es cierto que en esta época del año hay que esperar a que esté bien entrado el día para que los peces muestren algo de actividad. Justo cuando teníamos que volver empezaron a dar la cara, saliendo de sus refugios. No merece la pena un madrugón, así que a partir de ahora serán las tardes las elegidas para las cortas salidas de pesca que pueda realizar.

