Hace unos días salí a dar un paseo por un embalse que hace tiempo que no visitaba. No lleve la cola de rata, pues con el vendaval que hacía pensé que quizás algún bass pudiese entrar a señuelos de profundidad. Así que iba pertrechado para lance casi semipesado, con caña potente y línea en el carrete de 0'28.
Al segundo lance noto un tironazo bestial en la línea y el carrete largando pelo de lo lindo (menos mal que lo llevaba bien regulado). Emocionado por el lance comencé a trabajar el pez, si bien ya pensaba que no podía ser un bass por su comportamiento.

Y no fue la única captura. A éste siguieron 3 más de forma casi consecutiva, todos de muy buen porte.
Hacer las fotos con el móvil uno mismo después de tan cansada pero placentera lucha, es harto complicado, así que disculpad la calidad de las imágenes.
Ni que decir tiene que los 4 pepinos fueron limpiados de tierra y recuperados antes de devolverlos al agua.
Desde luego que ha sido una de las mejores tardes de pesca de las que he disfrutado recientemente, el único pero es no haber llevado la línea 7.....

